Gráfico
La marca es un nombre o un símbolo, o combinación de ambos, que identifica a una empresa o a un producto / servicio y lo diferencia de sus competidores.
Hoy en día una marca es mucho más que eso. Se ha convertido en signo de determinados atributos y valores, en garantía de calidad y de responsabilidad ante el mercado. Se ha convertido en un activo que la empresa puede y debe gestionar, tanto en el plano funcional como en el plano emocional.
Pero, aún siendo tan compleja, una marca físicamente es un nombre y una imagen.
Conviene resaltar la importancia de que tanto el nombre como la parte gráfica de la marca (un símbolo o una solución tipográfica) estén bien diseñados. Y no está de más advertir que el diseño de marcas es quizá la actividad más difícil del diseño gráfico, por lo tanto, requiere de profesionales especializados.
Estos profesionales pueden dar también el servicio, conocido como “Naming”, que consiste en buscar o construir un nombre para la marca y, desde luego, se ocupan del diseño, es decir de la solución gráfica o identidad visual corporativa, así como de desarrollar las aplicaciones de la marca a papelería, rotulación de edificios, vehículos, material de promoción, etc….
Una parte muy importante, por presupuesto, difusión y objetivos, de las comunicaciones de la empresa es la que se realiza a través de material impreso: memorias, catálogos de producto, folletos, etc…
La empresa debe ser consciente de que estas piezas de comunicación contribuyen decisivamente a construir su imagen. En muchas ocasiones son el primero e incluso el único contacto del cliente final con la empresa, y en muchos otros casos (servicios), el cliente no puede llevarse otra cosa, tangible, que mantenga viva su memoria mas allá de donde disfrutó del servicio. Por eso es fundamental analizar y enfocar correctamente el trabajo a realizar: es decir, definir qué mensaje se desea transmitir, cuál es el público destinatario, qué tono y qué estilo requiere la comunicación, con qué carácter gráfico y con qué tipo de imágenes,… todo esto es parte del trabajo del diseñador gráfico que, además, se encargará de realizar los artes finales y controlar todo el proceso de impresión.
Los proyectos de diseño gráfico también requieren de la preparación de un BRIEFING que aporte la información necesaria y establezca los criterios sobre los que se va a valorar el resultado final y de un PLAN DE DISEÑO que facilite el control del Proyecto según un calendario previamente acordado. (ver también en la sección Desarrollo de producto el punto 4 Briefing y Plan de diseño) |